La matcha abrió el camino. El ube trae un color nuevo.

La matcha ya pasó de producto de nicho a ingrediente habitual. El ube recorre ahora su propio camino, con una historia, un sabor y un público distintos.

Lectura de 4 minutosAnálisis de tendencia
Bebidas de ube, matcha y espirulina azul frente al Teide en Tenerife

El boom de la matcha ya se puede medir

El Ministerio de Agricultura de Japón informó de que las exportaciones de té verde alcanzaron 36.400 millones de yenes en 2024, un 24,6% más que el año anterior. El organismo señala que crece la demanda de té en polvo, incluida la matcha, y destaca el interés por el té ecológico en Europa y Estados Unidos.

La matcha encajó con varias costumbres a la vez: café de especialidad, bebidas frías, recetas vegetales y contenido visual. Pero el crecimiento también elevó las expectativas sobre calidad, origen y preparación.

El ube no es “la nueva matcha”

Comparten fuerza visual, pero son ingredientes diferentes. El ube es un ñame profundamente ligado a la cocina filipina y no contiene cafeína de forma natural. Su sabor suave funciona en bebidas, helados y repostería. Grandes cadenas ya lo han incorporado, pero su identidad se construyó mucho antes en hogares y negocios filipinos.

¿Qué potencial tiene en Europa?

Vemos una oportunidad clara, no una garantía automática. El ube destaca en una carta, combina con sabores conocidos y permite recetas sin cafeína. Para mantenerse más allá de una moda necesita buen producto, origen bien explicado, una receta consistente y un precio que funcione para el local.

Qué puede aprender una cafetería

  • No incluir una tendencia solo por el color.
  • Probar sabor, textura, tiempo y coste por bebida.
  • Contar el origen sin convertirlo en un eslogan vacío.
  • Empezar con una receta clara y medir la respuesta real.
Nuestra lectura desde TenerifeUna carta pequeña con tres bebidas bien resueltas suele funcionar mejor que diez novedades difíciles de repetir.

Fuentes

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