Cómo reconocer matcha de calidad
La calidad no depende solo de que el envase diga ceremonial. Fíjate en el origen, el aroma, el color y cómo se comporta en la taza.
El color es una primera pista, no un veredicto.
Pon un poco de polvo sobre papel blanco y frótalo suavemente con el dedo. Una matcha fresca suele dejar un verde más claro. Un tono oliva o amarillento invita a revisar el aroma, la frescura y el origen.

No juzgues la matcha por una sola señal. Origen, aroma, sabor, molienda y frescura van juntos.
Si eliges matcha para una carta, pruébala en la bebida que realmente sirves. Así verás cómo funciona con tu leche y tu forma de trabajar.